viernes, 28 de agosto de 2020

#03 - Carta a papá

Desde tu muerte y por la pronta terapia es que veo el fallecimiento como algo totalmente natural y próspero pero me es inevitable considerar este hecho como injusto por algunos momentos.

Creo que es la primera vez que te escribo, supongo que porque pienso que no me vas a leer o porque nunca tuve el valor sentimental para hacerlo pero nada tiene validez realmente. Desde tu partida tengo bastantes incertidumbres que con el tiempo han crecido, acá todo el que te conoció me cuenta lo buena persona que fuiste pero siempre tengo un concepto distinto de lo que significa ser “buena persona” y no creo que alguien le diga a un hijo que su difunto padre era mala gente por lo que he llegado a dudar pero no me malinterpretes, no es algo que me preocupe pero si me despierta curiosidad dado que todos hablan bien de algo después de que terminó.

La abuela siempre que me habla de vos lo hace entre lágrimas, siento que por momentos te extraña más que cualquiera y es que según ella eras un hombre ejemplar, un buen padre que siempre se preocupaba por hacer feliz a mamá y mamá tuvo días complicados últimamente. Mamá siempre te extraña pero más lo hace cuando algo se complica, aprovecha cada vez que puede para recordarme que cada día me parezco más a vos y me ama por encima de ser mi madre.

Por mi parte también te extraño a pesar de no tener muchos recuerdos en vista de que te fuiste muy temprano para mi memoria pero los que tengo los conservo lo mejor que puedo. Hoy me parece injusto que te hayas muerto tan temprano, por motivos egoístas pero también porque no creo que sea justo para vos que no puedas conocer al hombre que creaste, que no puedas celebrarme o regañarme, no me parece justo que mamá me vea crecer y vos no estés ahí. Estoy en una época de total incertidumbre con lo que respecta a mi futuro, eso hizo que me pregunte si estarías orgulloso de mí por mis pensamientos y mi forma de ser o si me considerarías un fracasado porque prefiero quedarme en casa jugando videojuegos en vez de salir a buscar trabajo pero sea lo que fuese que pensaras no estás acá para ver la persona en la que me convertí o la que voy a ser. Nunca voy a saber si estarías orgulloso de mí. No importa cuánto te ame nunca voy a poder hacer que lo sientas. Pero está bien, porque todo esto me ayudó a ser quién soy y mamá no sólo está orgullosa, también dice que vos lo estarías.

Quiero contarte que algún momento de mi infancia deseé tener un nombre común en vez del que eligieron para mí y es que, por algún motivo, a la gente le cuesta pronunciarlo pero hoy me encanta. El año pasado decidí acercarme a mis raíces y aprender sobre ellas. Ojalá estuvieses para contarme cómo era tu padre. Supongo que si algún día decido ser padre me tocará a mí contar cómo eras vos y espero ya haber conocido las tierras de donde viene el apellido para ese entonces.

Para esta ocasión no creo encontrar palabras tan hermosas como las que escribió una vez Dante Spinetta a un difunto Luis Alberto: “te amo porque inventaste el amor”.